Mis amigos de Cicles Sans en Vilafranca del Penedès y Let’s Velo (organizadores de tours en bicicleta por el Penedès) se estrenan este 2018 con la que será la primera edición de la Clàssica Penedès, una marcha cicloturista de carretera que en 125 km y 1440 m de desnivel positivo recorre buena parte de las mejores carreteras para el ciclismo de esta comarca catalana. Para mi, además, será mi primera participación en una marcha cicloturista de carretera. Aunque esta sea la primer edición el recorrido ya es un “clásico” para mi, ya que aquí es donde, con diferencia, ruedo más en bicicleta. Una imagen vale más que mil palabras, este es mi mapa de actividades ciclistas en Strava y esa gran capilaridad de rutas que se observa corresponde a la comarca de l’Alt Penedès:

Visualizando la familiaridad.

Aunque entreno mucho en carretera no tengo ninguna experiencia en marchas cicloturistas de este tipo. Sí que he rodado en grupo en carretera, y supongo que esto funcionará como una salida con grupeta, pero a lo grande. Aunque se anuncie como marcha cicloturista no competitiva, saldremos con chip y por lo tanto habrá tiempos. pero estos servirán “como tiempo de referencia personal para cada participante, y no determinará ningún tipo de clasificación”. Hoy he estado hablando con los organizadores y debido a la gran afluencia de participantes (se han limitado finalmente las plazas a 400), es muy posible que en la salida el domingo los corredores estemos separados en cajones que saldrán cada minuto. Esto, además de mejorar la seguridad en un momento en el que todos los participantes estarán muy agrupados, hará que haya menos prisas, y que todos nos tomemos la marcha como una cronometrada, con el aliciente de poder rodar en grupo, si la ocasión se presenta.

Personalmente, y a quince días del inicio de la Transpyr 2018, me voy a tomar esta Clàssica Penedès como una prueba de rendimiento y de ritmo, aprovechando los datos que me proporciona el medidor de potencia. En marchas de bicicleta de montaña no suelo fijarme tanto en la potencia, excepto en las subidas prolongadas, pero en mi primera marcha cicloturista de carretera voy a intentar basarme en la potencia para marcar mi ritmo. El recorrido no tiene grandes subidas, y el puerto más largo y exigente viene al principio, l’Alt de les Ventoses, un tercera categoría de casi 8 km con una pendiente media del 4,4% (máxima del 7%), que nos encontraremos ya en el kilómetro 18. Después quedarán dos ascensiones menores, en el kilómetro 41 l’Alt del Pontonenc (5,12 km al 3,3%) y en el kilómetro 90 l’Alt de Font Rubí (8,9 km al 3%). No es un recorrido duro, y con las principales ascensiones por debajo de los veintipocos minutos (para mi nivel), incluso podría plantearme hacerlas a la potencia de mi FTP en los 20′ como límite “seguro”.

Limpia, engrasada y con el dorsal para mañana, ¡lista!

Naturalmente, todo dependerá de las dinámicas que se den durante la marcha, pero con el potenciómetro tengo ahora una referencia clara de qué ritmos son sostenibles para mi, por lo tanto mi intención es no intentar engancharme a grupos que rueden por encima de mis posibilidades, y en todo caso, me guardaré algo para el último puerto. El recorrido casi no tiene tramos planos e incluye bastantes repechos cortos, así que habrá poco tiempo para relajarse, aunque también es cierto que una vez coronemos l’Alt del Pontonenc en el kilómetro 41 hay unos 40 kilómetros hasta aproximadamente el Pla del Penedès en los que predomina el terreno favorable con tendencia a bajar, aunque como he comentado, salpicado de frecuentes tramos de subida.