Salida desde la Plaza Mayor de Aínsa.

Salida desde la Plaza Mayor de Aínsa.

Después de la satisfacción de ayer y tras un estupendo desayuno, el día empieza con optimismo, ya que la etapa de hoy también es de las “cortas”, 95km y 2100m de desnivel positivo. Por otro lado es una etapa “fácil de interiorizar”. Consiste en una larga ascensión de 60km hasta casi coronar el pico de Oturia, seguido de un abrupto descenso hasta el Valle de Aragón y después casi 20km de ascensión progresiva hasta bordear la espectacular Peña Oroel para descender finalmente hasta Jaca.

Tras bajar desde la Plaza Mayor de Aínsa entramos en seguida en pistas de tierra, iremos remontando el curso del río Ara durante 10km en un recorrido plano hasta que en Boltaña nos incorporamos a la N-260. Circulamos por la carretera nacional durante 7,8km, ganando altura, pero de manera muy suave. Tras una curva cerrada salimos de la nacional y volvemos a las pistas después de cruzar el río Ara por un bonito puente de piedra y madera.

Atravesando el río Ara.

Atravesando el río Ara por el puente colgante de Jánovas.

Tenemos por delante 14,7km por caminos rurales bastante cómodos, y aunque continuamos ascendiendo los porcentajes son muy suaves, puntuados por algún repecho muy corto. Al final de este tramo tenemos el primer avituallamiento en Fiscal, donde sigo dándole a la sandía (entre otras cosas). Es mi alimento milagroso de esta Transpyr, el perfecto remedio para el asfixiante calor que seguimos padeciendo: aporta agua y los azúcares naturales de esta fruta. Hemos llegado bastante relajados, dado que el terreno es favorable y sin dificultad técnica. Vamos hablando y conociéndonos un poco más. De nuevo me doy cuenta que el mundo es un pañuelo, ¡resulta que dos integrantes del grupo son buceadores como yo y tenemos muchos amigos comunes por la Costa Brava catalana!

El pueblo abandonado de Jánovas.

El pueblo abandonado de Jánovas.

Comiendo sandia en el avituallamiento de Fiscal.

Comiendo sandia en el avituallamiento de Fiscal.

Después de Fiscal empieza la subida importante de la etapa. Son 26,5km de ascensión en los que acumularemos 869 m de desnivel positivo con un gradiente medio muy llevable, del 3,1%. Aun así nos lleva tres horas llegar hasta casi la cima del monte Oturia, no es que sigamos relajados, pero los kilómetros y el desnivel acumulado hasta ahora en cuatro días se notan: 452 km y 9621 m de desnivel positivo. Dado que de momento la etapa transcurre por terreno favorable, con poco desnivel y poca dificultad técnica, aprovechamos esto para recuperar fuerzas sin dejar de avanzar, sabiendo que hoy no habrá problemas para llegar dentro de los tiempos y seguir con todas las posibilidades intactas de ser finisher. Aun así, Macca, uno de nuestros compañeros de grupeta lleva la rodilla tocada y al coronar necesita un masaje, que otro de nuestros compañeros, Jordi, le proporciona ahí mismo, tirado en un prado.

Las vistas desde el Oturia son majestuosas, vemos el valle del Aragón, con Sabiñánigo justo debajo y Jaca algo más lejos, valle arriba. Nos queda ahora descender hasta Isún de Basa, donde está el avituallamiento de la comida y después el último y menor ascenso del día, que una vez coronado nos dejará ya con solo la bajada hasta Jaca.

Cerca de coronar el monte Oturia.

Cerca de coronar el monte Oturia.

Quinta etapa y ya disfrutando.

Quinta etapa y ya disfrutando.

Hay que bajar ahí abajo, el valle del Aragón, con Jaca al fondo, aunque no iremos "directos"...

Hay que bajar ahí abajo, el valle del Aragón, con Jaca al fondo, aunque no iremos “directos”…

El descenso hasta Isún de Basa es quizás el tramo en el que peor lo he pasado de esta Transpyr. Son tan solo 3,3km en los que se descienden nada menos que 586m, con un gradiente negativo del 17%. En el primer centenar de metros la organización nos obliga a bajar de la bicicleta, ya que el estrecho sendero transcurre junto a un barranco, pero cuando ya nos dejan montar de nuevo lo único que mejora es que ahora hay arbustos y árboles entre nosotros y el precipicio. El sendero sigue siendo muy incómodo, estrecho, lleno de piedras sueltas que impiden que fluyamos como nos gustaría. Los brazos y las manos sufren sobremanera en unos tramos en los que enlazamos curvas cerradas con pequeñas rectas, el típico zigzag que cuando lo vemos en un mapa pensamos automáticamente en que “aquí hay mucho desnivel”. Llegamos a Isún de Basa totalmente hartos de la bicicleta, pero contentos porque lo peor de la etapa ya ha pasado y a partir de ahora tendremos un terreno mucho más favorable.

La única bebida dulce que quedaba,

La única bebida dulce que quedaba,

El avituallamiento está junto al teleclub del pueblo, como no somos precisamente de los primeros en pasar por ahí casi todas las bebidas frías se han acabado y me tengo que conformar con un mosto para acompañar la deliciosa ensalada de pasta y atún proporcionada por la organización. Después de reponer fuerzas y avituallarnos de sólidos y líquidos volvemos a la bicicleta. Apenas 2,7km después de retomar la marcha llegamos al siguiente pueblo, Sardás, donde nos metemos por un corto sendero, pedregoso y roto que, tras cruzar la carretera, nos vuelve a meter por caminos locales. El sendero es corto, pero suficientemente duro para que un miembro de la grupeta pinche y debamos detenernos a reparar la rueda. De ahí hasta coronar  el paso por la Peña Oroel será una mezcla de pistas y carreteras secundarias, con algún sendero corto intercalado.

Los últimos 5km antes de empezar a bajar por el sendero que nos llevará casi a Jaca son por carretera y transcurren por el bosque, lo que contribuye a atenuar el calor que aún hace. El sendero resulta ser muy técnico, pero no está tan roto como otros y permite pasárselo bien. En apenas 1,8km descendemos 207m y ya estamos a las afueras de Jaca, donde un rebaño de ovejas parece que quiere escoltarnos hasta la ciudad.

Un respiro, asfalto y sombra.

Un respiro, asfalto y sombra.

Como sucedió ayer, la llegada es de nuevo especial. La meta está situada en la Ciudadela de Jaca, una fortificación del SXVI de forma pentagonal y que recorremos para cruzar el arco de llegada. La etapa nos ha llevado 8h 27m en los que hemos recorrido 94,7km y hemos superado 2861m de desnivel positivo.

Como para hacerme selfies estaba al llegar a Jaca.

Como para hacerme selfies estaba al llegar a Jaca.

Después de dejar la bici con los mecánicos me voy al hotel. Hoy me toca hacer colada, pero bien hecha, he ido a comprar detergente de verdad, ya que hasta ese momento lo hacía con el gel de baño que encontraba en el baño de la habitación. Como se ve en la foto, el polvo del camino me lo he llevado todo puesto. Es pronto para cenar, si esto fuese un día normal, pero después de tantas horas de pedaleo hay hambre de sobra, así que me lanzo a la búsqueda de un lugar donde picar algo. Acierto plenamente con un local, Bodegas Langa, en la plaza de San Pedro, muy cerca del hotel y de la llegada. Me zampo una tapa de migas acompañada de una cerveza de trigo artesanal de la zona mientras hago tiempo para el masaje. Más tarde ceno en una pizzería bastante maja donde pido un surtido de pasta y una ensalada.

Los mecánicos de +Quebici trabajando en mi Epic. Reconozco que es un lujo contar con este servicio, duermes mucho más tranquilo.

Los mecánicos de +Quebici trabajando en mi Epic. Reconozco que es un lujo contar con este servicio, duermes mucho más tranquilo.

Un magnífico premio.

Un magnífico premio.

Transpyr 2015 Etapa 6: Jaca – Burguete